No Llores (feliz 14 de febrero)

|
Santiago, 14 de Febrero del 2010

Estimada persona de la cual Yo no sé nada:

¿Te acuerdas de que el año pasado lloraste en este día? Gemías, susurrando una antigua canción de amor que dice algo así como “…Por qué no una noche más, un último beso y adiós, mi dulce amor…” , sin poder terminar nunca de cantarla. Ahora escucho esta sonata, solo para pedirte que no llores este año. Sé que, al igual que el pasado, hace poco perdiste a con quién podrías celebrar tan hermoso día, pero esta vez definitivamente no quiero que llores.

Déjame decirte que los malos romances pasan, pasan y se olvidan. No son más que una pequeña mancha en aquella hermosa novela de amor que es tu vida. Por lo poco y nada que te conozco, sé que ahora estarás pensando “Más que novela de amor es una de terror”, pero te aseguro que te equivocas. Hasta en el libro más frívolo, siempre hay una pequeña gota de pasión, lujuria y obsesión. Dime, ¿qué sería la vida sin algo de eso?, yo pienso que sería un Libro de Biología; un largo y aburrido libro de biología. Nos remitiríamos tan solo a los órganos con los que contamos, la composición de nuestras células, interacciones de sistemas y todas esas cosas que no a mucha gente le gusta estudiar. Cuando me respondas, dime qué piensas de eso; porque si bien sé que no te conozco para nada, sé que detestas la biología más que a nada en el mundo.

Debo reiterarte mi petición: no llores este año, por favor. Es más, no creo que tengas necesidad de llorar. Yo sé que hay una persona que se muere por ti. Le gusta todo lo tuyo: tus ojos, tu personalidad, tu manera de escribir, tu cuerpo. Incluso le gustas cuando le maltratas; cuando le golpeas sin cesar hasta que su cuerpo ya no puede sangrar más. Quizás te preguntes quién es, o mejor, como es que yo sé todo esto de esa persona. Todo tiene que ver con una bicicleta, aunque parezca gracioso. ¿Alguna vez te has puesto a pensar cómo funcionan los sentimientos? El mismo día en que me di cuenta de todo lo que te escribí arriba, fue cuando entendí que mi mente había entrado en una vorágine, similar a una rueda de bicicleta, pero en espiral. Ese pensamiento rodeó mi cabeza durante días, meses, o quizás años. Llevo tanto tiempo luchando con esto que ya ni me acuerdo de cuánto. El cartearme contigo me ha ayudado mucho; Es como escribir en un diario de vida que te responda, algo así como el diario de Riddle en Harry Potter. Este tiempo contigo me ha servido demasiado, y debo agradecerte por eso.

Pero me he desviado del tema, como lo hago siempre. Esa persona tan solo espera un “sí” de tus labios. Quiere que le mires con tus ojos , y que lentamente te acerques para besarle. Quiere que en ese momento, en ese sagrado momento en el que sus labios entren en contacto, todo lo exterior se funda y ambos se transformen en uno. Quiere que el tiempo se detenga y que nada más importe. Todo esto se puede lograr con un “si”. Acuérdate que decir esa sagrada palabra no cuesta nada, menos a ti que eres un experto en mentir. Por favor, haz realidad el sueño de esa persona, así que no llores. Esa persona no quiere verte llorar.

Atte.:

Tú mismo.

PD: Creo que ya lo sabes, pero esa persona soy yo.

0 comentarios:

Publicar un comentario