Sueño

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Esta es una pequeña historia que escribí hace algún tiempo, pero la había dejado guardada en una carpeta y la encontré hoydia... espero que les guste :)

Sin darme cuenta, pase a llevar con mi mano el tintero, derramando todo s contenido sobre el manuscrito. Rios de tinta negra cubrieron mi única opción de ser libre, la única opción que se me ocurrió crear...

Pensé en Laura, y en el control que ella tenía sobre mi vida. La imagen de su personaje en mi historia, ahogándose en la misma tinta que destruyó el manuscrito inundó toda mi mente. Definitivamente una visión placentera para mí. Odiaba a esa mujer más que a nadie en el mundo. Odiaba la manera en la que se apoderó de mí, la manera en la que me tocaba, la manera en la que me besaba, la manera en la que me controlaba a tal punto de hacerme llegar al orgasmo con tan solo mirarme. La odiaba, simplemente la odiaba.

La imagen de Laura ahogándose siguió en mi cabeza. Era una imagen hermosa. Me provocaba mas placer que el que me hubiera provocado cualquier droga. Pero como siempre, Laura decidió acabar con mi placer. Comenzó a gritar. No había nada tan agudo como ese grito en mi mundo, ni en cualquier mundo que conociese. Ella sabía que iba a morir, que la tinta inundaría todo su cuerpo, hasta entrar por su boca y penetrar en sus pulmones, asfixiándola lentamente. No sé por qué se aferraba tanto a la vida, si ni siquiera era real...

La agudeza de su grito penetró mis orejas, hasta tal punto en que me desmayé. Quizás me quede dormido. Honestamente, no le encuentro diferencia alguna....

Me vi a mi mismo. Vi a Laura. Nos vi a nosotros, abrazándonos, besándonos... pero yo no podía sentir placer alguno. Hicimos el amor frenéticamente, tal como lo hubiésemos hecho en la vida real, pero el goce estaba tan lejano a mi cuerpo como lo estaba la realidad de aquella situación.

Los gritos se hacían cada vez mas agudos, inundando mi cabeza y provocándome un inmenso dolor.

Laura y yo llegamos al Clímax, tal y como el dolor en mi cabeza. Gritamos juntos. Ella de placer y yo de dolor... y quedé ciego.

No veía nada, o al menos eso era lo que creía. Todo estaba blanco, pero por lo menos el dolor de mi cabeza bajaba... Derepente todo se tornó rojo. Los gritos comenzaron otra vez y el dolor aumentaba.

Laura apareció de entre las inexistentes sombras. Corría hacia mi, y cuando estuvo lo suficientemente cerca como para notar su cara, noté que no la tenía. Su cara estaba borrada, al igual que el amor que alguna vez sentí por ella.

Ella llegó a mi cuerpo y lo atravesó. Nunca había sentido algo como eso. Me provocó un dolor insufrible, que se extendía por todo mi cuerpo, pero también un placer increíble. Lentamente, el placer se extinguió, pero el dolor continuó extendiéndose por todo mi cuerpo. Sabía que pronto moriría si aquel suplicio continuaba, por lo que abracé mis rodillas y me senté.

El dolor se expandía, y se hacía más insoportable con el tiempo. Un timbre comenzó a sonar dentro de mi cabeza. Abrí mis ojos para buscar la fuente, pero al mínimo movimiento, el dolor se intensificó...

El timbre continuó sonando...

El timbre aún sonaba cuando desperté. Tomé el auricular del telefono sin articular palabra alguna, pero sabía quien estaba del otro lado, quizás dentro de mi corazón siempre lo supe...

Quizás...

1 comentarios:

Keros dijo...

etha muy lindo loq ue escribiste manito U_u te extrñao mucho te quiero :3 este es mi blog de pensamientos weones y asdsad xD donde me meto en al vola la mayoria del tiempo :3 te kero ^^

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